Canarios de Canto, Entrenamiento del Canto

sábado, 21 de diciembre de 2013
canario rojo mosaico
Prácticamente todos los pájaros cantan o al menos poseen una voz, y no existe una verdadera diferencia entre el canto y el grito. Las circunstancias que hacen cantar a un pájaro están más o menos en correlación con el ciclo reproductivo. El aparato vocal de un pájaro no está situado en la parte superior de la tráquea como en los humanos, sino en un lugar más profundo, en una cavidad pectoral situada en el punto donde la tráquea se divide en dos bronquios. La pared interior del aparato vocal (siringe) lleva cierto nº de membranas que vibran con la expulsión de aire de los pulmones, produciendo por tanto el sonido, que varía espectacularmente de una especie de pájaros a otra.
El canal del aire en la siringe varía en tamaño al abrirse y cerrarse mediante la acción de unos músculos especiales. La siringe suele ser diferente en los dos sexos. La calidad del sonido depende no sólo de la estructura y de la capacidad de la siringe sino también del estado de ánimo, que puede verse influido por las condiciones ambientales.

Entrenamiento de los jóvenes canarios de canto

No es difícil criar canarios, pero producir espléndidos canarios de canto que puedan llegar a ser ganadores de premios es una cuestión de conocimientos, dedicación y entusiasmo continuo. Los canaricultores, y criadores, de canarios de canto, sin embargo, consideran el talento canoro de sus pájaros de la mayor importancia y lo desarrollan al máximo en sus líneas de sangre. Cada joven macho tiene que ser entrenado antes de que pueda llegar a convertirse en un útil pájaro de canto. La regla más importante que hay que seguir al comienzo del entrenamiento es la separación de los sexos; los jóvenes machos tienen que estar colocados en una jaula o pajarera separada con objeto de que su canto no sea molestado por las hembras. Para un buen desarrollo del canto hay que alojar a los pájaros en un lugar donde no puedan escuchar a las hembras. Si no se dispone de espacio suficiente para esto, se puede dividir la pajarera en 3 zonas: 1 para los machos jóvenes, otra para las hembras jóvenes y otra para las hembras viejas. Algunos machos viejos se emplean como pájaros de entrenamiento para los machos jóvenes. Al principio, los machos jóvenes nos ofrecerán una auténtica cascada d sonidos cacofónicos plagados de rulos y flautas breves e inconexos, en los que el criador experimentado quizá no sea capaz de reconocer ni un sencillo tour. ( un tour es una serie completa de rulos y flautas unidas por transiciones armónicas). En general, los períodos de canto se encuentran entre las 8 a 10 horas de la mañana y las 13 a 17 horas de la tarde. Para evitar que los pájaros se estorben entre sí durante el canto, conviene colocar una percha de estudio en la pajarera de canto. Esta percha consiste en disponer verticalmente varios tablones cortos de madera de igual tamaño, separados unos 15 cm y a través de los cuales para una percha de 1,5 cm; las tablas se fijan al techo de la pajarera, formando varios compartimentos lo suficientemente grandes para que el pájaro quepa cómodamente y que a la vez no vea a su vecino.



El maestro


En la mayoría de los casos, a los jóvenes cantores les enseña un canario cantor adulto llamado "maestro", que se introduce o bien en la misma jaula con los machos jóvenes o en una jaula situada cerca de la tela metálica de la pajarera. Cuando canta el maestro, los machos jóvenes le imitan e intentan ser tan buenos como él, si no mejores. Sin embargo es preferible no tener maestro ha te tener uno y que éste sea malo. No todos los jóvenes machos poseen talentos similares. Algunos emiten sonidos demasiados estridentes y desafinados, otros no son capaces de aprender todos los tours. El canaricultor experimentado deberá retirar a los pájaros que no sirvan, tan pronto como los detecte, hasta que sólo queden los mejores. Es mejor oscurecer el "aula de clase" lo más posible para que los pájaros se puedan concentrar en imitar los cantos. Al igual que los niños, los canarios jóvenes se distraen con cualquier cosa. Sin embargo, no siempre se recomienda la oscuridad total, ya que los jóvenes pájaros deben disfrutar al máximo de su libertad, así como volar y juguetear todo lo que puedan. El profesor tampoco debe utilizar tonos malos. Si no dispone de un maestro de canto excelente y de primera fila, hay que probar entonces a cumplir nuestro objetivo sin él. El canto es una característica heredada que no necesita necesariamente que un maestro la enseñe. Muchos canaricultores poseen pájaros que han ganado premios de canto sin haber sido enseñados por un maestro. Los pájaros jóvenes que comienzan a interpretar canciones completas con el pico casi cerrado y el buche hinchado se convierten en los líderes cantores, y los demás pájaros les imitan. El talento heredado de los otros pájaros se puede desarrollar ya sin más estorbos, y quizá conduzca a inesperados y excelentes resultados. Esta clase de entrenamiento requiere que el canaricultor esté familiarizado con el buen canto. Para ello se pueden adquirir grabaciones de buenos Harz, roller y waterslager en los proveedores especializados, que resultan muy útiles. Los pájaros que cantan con un pico muy abierto, que repetidamente interrumpen su canción y que casi siempre comienzan con tours y notas muy agudas son prácticamente inútiles como pájaros de canto.

La jaula de canto

Tan pronto como los machos jóvenes finalizan la muda, deben ser instalados en la jaula de canto, aunque no se puede especificar el tiempo ideal en que conviene hacerlo, porque las condiciones ambientales, varían de un lugar a otro. Si se introducen muy pronto en la jaula de canto, el macho se dedicará a una muda completa y no comenzará a cantar. Antes de alojarlos en la jaula, habría que examinarlos detenidamente. Para ello, hay que tomarlos uno a uno en la mano y soplar las plumas hacia fuera y observar que hay plumas sin desarrollar, en este caso todavía es muy joven para enjaular. Todo canaricultor que desee tomar parte en las exposiciones, deberá disponer de 1 ó 2 cajas o maletas adecuadas, con varios departamentos para las jaulas de canto. En determinados momentos, la parte frontal se debe poder cerrar con cortinas oscuras, generalmente verdes, para que los pájaros pasen varias horas al día en un ambiente oscuro. Hay que limpiar las jaulas a conciencia y situar las perchas de tal forma que los pájaros tengan fácil acceso a los comederos y bebederos. Los comederos y bebederos deben ser fáciles de rellenar y no deben estar situados en una posición elevada de la jaula. Hay que disponer la percha de tal forma que la cola del pájaro no toque el suelo o las paredes. Los jóvenes no deben estar situados aleatoriamente en la jaula de canto; por el contrario, todos los miembros de la misma familia, incluyendo el padre (maestro) deben estar cerca unos de otros. Durante los primeros días, mientras los pájaros se están acostumbrando a su nuevo entorno, no se colocan todavía los paneles deslizables entre las jaulas. Sin embargo, tan pronto como comiencen a probar sus voces, hay que colocar los paneles deslizables en su posición para que cada pájaro esté fuera de la vista del vecino. Hay que tomar el nº de la anilla de cada pájaro cuando se le introduce en su jaula de canto y anotarlo en algún lugar de la misma. El paso de la jaula de cría a la jaula de canto puede resultar traumática para los pájaros y les puede disgustar durante cierto tiempo. Algunos llegan incluso a perder el apetito; en estos casos se les puede ofrecer un trozo de pan humedecido en agua. Muchos criadores alimentan a sus pájaros durante este tiempo con nabina, un poco de alpiste y un poco de avena cada día, complementado todo ello, 2 o 3 días a la semana, con un plato de varias semillas mezcladas o alguna mezcla comercial. Sin olvidarse de la fruta y la verdura. Tan pronto como los pájaros vuelvan a alimentarse adecuadamente y se hayan acostumbrado a sus nueva jaulas, normalmente al cabo de 1 semana, entonces se cierran las cortinas o las puertas de la jaula de canto durante unas pocas horas al día. El período de oscuridad se prolonga un poco cada día hasta que los pájaros sólo disfruten de luz cuando vayan a comer, es decir, 3 veces al día; por supuesto, los pájaros tienen que localizar la comida y la bebida en la oscuridad ya que no deberían estar totalmente a oscuras, sino sólo en penumbra. La oscuridad sirve para mantener a los pájaros protegidos de las distracciones y para que se concentren en su práctica de canto. De esta forma los pájaros con cantos defectuosos se detectan y se sustituyen rápidamente. Cuando el canto alcanza una cierta etapa, se colocan en una mesa 4 jaulas de canario a plena luz durante 1/2 hora. A cada pájaro que canta se le da una recompensa. A los pájaros que permanecen a plena luz durante 10 minutos y no cantan, sólo comen, se les devuelve tranquilamente a la jaula de canto. Los canarios son unos pájaros inteligentes y que pronto aprenden que si no cantan son devueltos a los confines oscuros de la jaula de canto. La elección la aprenden con mucha rapidez y los pájaros más inteligentes cantarán tan pronto como vean la luz. La posición de las jaulas sobre la mesa, ya sea una cerca de la otra o una sobre la otra, no tiene la menor importancia, pero hay que cambiar las posiciones tanto como sea posible para que los pájaros se acostumbren a cualquier posición. La misma jaula debería moverse con frecuencia para que los pájaros se acostumbren a ser transportados. Hacia finales de noviembre, los pájaros por lo general ya están preparados para participar en exposiciones. Hay que colocar a cada grupo de 4 bajo la luz artificial para que se acostumbren a ese medio. Cada cuarteto tiene reservado 1/4 de hora de ejecución. Si los pájaros están acostumbrados a cantar cada vez que se les coloca a la luz, estén donde estén, el canaricultor sabrá al menos que interpretarán sus canciones ante los jueces.

1 comentarios :

{ Guerrero Cristal } at: 9 de mayo de 2014, 15:42 dijo...

Buen aporte sobre la canaricultura de canto, felicidades, muy buen blog

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